jueves, 16 de enero de 2014

Cambio 'Expediente X' por Literatura Fantástica. Preguntar por la Agente Scully

Si es que te metes en cada lío, Scully...
Algunas veces me siento como el abuelo de Los Simpsons. Y es que cada vez que os cuento algo tengo que remontarme a hechos que sucedieron hace mucho tiempo. Reíros de Ted Mosby y sus ocho años de narraciones sobre cómo conoció a la madre de sus hijos. Te dejo en pañales, chaval.

El caso es que cuando era pequeña, tendría unos nueve o como mucho diez años, estaba bastante obsesionada con la serie Expediente X. O sea, muy mucho. No salía de casa si ponían un capítulo nuevo, estaba (muy) enamorada de Mulder y quería parecerme a Scully. Lo normal, vaya. Tengo que deciros, también, que empecé a verla desde el primer día que empezaron a pasarla en Tele 5, muuuuucho antes de que se convirtiera en una serie hiperfamosa y la viera todo Dios.

Siempre he sido una adelantada a mi tiempo.

Ah, y las otras niñas de mi colegio para señoritas se reían de mí, pero ese es otro tema.

De modo que sí, vivía y dormía y soñaba despierta por y para 'Expediente X'. Entonces no sabía lo que era el fanfic, pero os puedo asegurar que eso no me frenó en absoluto. De hecho, cuando años más tarde tuve Internet por primera vez y descubrí que no estaba loca otra gente había hecho lo mismo que yo (es decir, perder el tiempo escribiendo historias con personajes que no eran tuyos) casi me echo a llorar. O puede que llorara realmente, no lo sé, tengo recuerdos confusos.

Todo esto no os lo cuento porque sí, no os vayáis a creer. Ayer mismo The guardian nos informaba que la actriz Gillian Anderson, la que para muchos siempre será la Agente Scully, cambia (al menos de momento), el cine por los libros y va a publicar una serie de libros de ciencia ficción titulados EarthEnd Saga. Su protagonista es una psiquiatra especializada en niños con traumas tras desastres naturales que tendrá que enfrentarse al fin del mundo y todas esas cosas que suelen ocurrirles a los protagonistas de estos libros.

A ver si pillo alguna idea buena...
Según sus propias declaraciones, el hecho de haber estado tantos años rodeada por un universo tan especial como es el de 'Expediente X' le ha hecho adquirir mucha imaginación y un conocimiento sobre los engranajes y el ritmo que conllevan este tipo de historias. Ojo, no es traducción literal, yo sólo os resumo lo que más o menos quiere decir, así a grandes rasgos.

Pero ah, no os creáis, que la cosa tiene truco. Y es que Anderson es sólo una de las autoras, ya que los libros están escritos a cuatro manos junto al autor Jeff Rovin. A ver, que no soy yo la que niegue que Anderson ha puesto de su parte en estos libros, ni mucho menos, pero este tipo de colaboraciones me dejan un poco mosca, no sé si me entendéis...

El primer título de la saga se titula A Vision of Fire y será publicado en inglés el próximo Octubre. La editorial elegida es Simon & Schuster, en una nueva colección titulada Simon451, que se especializará en libros electrónicos y noveles, todos de ciencia ficción o género fantástico, claro. Si sois muy fans ya sabéis qué fecha apuntar en la agenda.

Este tipo de noticias siempre me dejan pensando que soy una mala persona y que pienso muy mal de todo el mundo, pero no puedo evitarlo. Probablemente nadie estaría hablando de esta nueva saga de libros si no fuera por Gillian Anderson (con todos mis respetos, Jeff Rovin, de verdad que no quería ofender). No digo que el libro no merezca la pena ni nada de eso, es sólo que me huele a un intento de hacer caja a costa de los millones de mitómanos que hay por ahí sueltos.

En cualquier caso, la verdad está ahí fuera, pequeños míos, y el tiempo nos dirá en qué acaba todo. 

miércoles, 15 de enero de 2014

Buenos propósitos de año nuevo. Versión 2014

Eso era lo que yo creía, pero va a ser que no...
Creo que ha llegado el momento. Llevamos quince días de este año nuevo y yo ya me quiero bajar. Seguid vosotros, que ya recogeréis mi cadáver cuando paséis por aquí. Y es que todavía me río pensando que creía que era IMPOSIBLE que el 2014 empezara peor de lo que había terminado el 2013.

Ah, nunca subestiméis a vuestra vida. Esa zorra os tiene preparadas muchas sorpresas, y casi todas desagradables.

El caso es que, a pesar de todo, y más por estar entretenida, ayudarme a focalizar y todo ese rollo, vuelvo a tener propósitos de año nuevo. Oh, sí. Por segunda vez en mi vida y de manera consecutiva. Estoy que lo parto tó y no pago ná. Cinco propósitos, dos nuevos y tres no tan nuevos. Confieso que los dos nuevos no me terminan de convencer, de modo que si tenéis alguna otra idea soy toda oídos...


Inglés

Ah, qué clásico. Creo que esto está en la lista de todos aquellos que hacen una lista parecida en España. Con nuestro complejo de hablar inglés a nuestra manera se nos reconoce desde lejos. También porque hablamos a gritos, pero ese es otro tema. En mi propósito concreto está no sólo estudiar gramática, si no (y aquí es cuando la cosa se pone interesante) conseguir algún título que acredite mi nivel de inglés. Que sí, que he pasado medio año en Bulgaria y me he entendido con todo el mundo, pero la realidad es que no tengo un sólo título. Y ya sabemos que aquí sin un papelito no vas a ningún sitio... Me interesaría el de la EOI pero teniendo en cuenta que conseguir plaza en mi ciudad es más difícil que te toque la lotería pues ya iremos viendo...


Mantener el blog

Este también estaba el año pasado, pero para este 2014 quiero que sea más y mejor. En vista de mi precaria situación económica y dado que tengo muuuuuucho tiempo libre, he decidido centrarme más en el blog. Por ahora no lo llevo nada mal, y espero poder mantener un ritmo de al menos tres posts a la semana. Si hay alguno más, pues mejor...


Escribir

Con escribir me refiero, obviamente no a artículos para el blog, más bien relatos o jajajaesperaquemeparto novelas. Mi inspiración ahora mismo está lejos, muy lejos, y espero que al menos se lo esté pasando de muerte y me lo cuente cuando vuelva. Como ya os dije, el año pasado no fue del todo mal, y aunque hubiera querido terminar al menos Tres Tierras Tristes, la verdad es que no puedo quejarme. Me gustaría que 2014 fuera el año en el que me publicaran algo, aunque fuera un triste cuento en una revista de una asociación de vecinos, pero como eso no depende de mí, vamos a dejarlo en terminar al menos alguno de los proyectos que tengo en mente. Y con terminarlo me refiero a terminarlo DEL TODO, revisión incluida. 

En cualquier caso, tengo algunas cosillas pensadas con respecto a este punto. Permaneced atentos ;)


Aprender a meditar

Lo sé. Suena como muy new age, pero tiene su explicación. Llevo más de dos meses con los nervios destrozados y como parece que ser la reina de la tragedia no afecta de manera positiva a calmarme, estoy abierta a otras posibilidades. Como las posibilidades que incluyen alcohol o fármacos no me interesan (al menos por ahora, en un par de meses lo hablamos), mucha gente me ha recomendado la meditación. Y entendemos meditación como sentarte o estirarte en un sitio cómodo y pasar unos cinco o diez minutos concentrada en tu propia respiración, ni más ni menos.

Como os digo, olvidaros del rollito zen y de las cabecitas rapadas de los monjes budistas. Me lo ha recomendado gente muy alejada de ese rollo, y dicen que funciona, de modo que no pierdo nada por probar. Total, es gratis... Si tenéis alguna sugerencia en este aspecto, será más que bien recibida.


Pasear más

Creo que ya sabéis que el ejercicio físico no es para mí. De verdad que no. Os confieso que me gustaría retomar las clases de pilates pero la cruda realidad es que, en este momento, no me lo puedo permitir, de modo que más me vale ir olvidándome. A falta de las clases de Pilates podría hacer ejercicio en casa o salir a correr, que es gratis, pero es que de pensarlo solo ya me vienen ganas de meterme debajo de la manta y llorar sin consuelo. 

A pesar de todo, sé, con dolorosa convicción, que moverse, aunque sea un poco, es bueno para la salud y todo ese rollo, así que me he propuesto salir a pasear aunque sea un día a la semana. Vivo en un sitio bonito, al lado de la playa y con varios caminos semirurales, así que la única excusa que tengo es mi pereza...

-------

Y eso todo para este año. En realidad, mi único propósito en general es ser una buena persona (aunque hasta ahora no me ha servido de mucho) y, sobre todo, conseguir tranquilidad. Con eso yo me daría por satisfecha. Pero, por si acaso y mientras tanto, más me vale focalizar mi atención en cosas concretas.

¿Habéis hacho algún tipo de propósito para este año? ¿Pensáis cumplirlos (más o menos) o sabéis desde ya que es una empresa inútil? 

martes, 14 de enero de 2014

Semana 15: Dispersión

Concéntrate

Continuamos, una semana más, con nuestra particular dieta, La dieta espiritual de Francesc Miralles. Hoy le toca el turno a la dispersión, un mal muy de nuestro tiempo y que, desde mi punto de vista, entronca directamente con la procrastinación

No sé si a vosotros os ocurre, pero yo noto como cada vez me cuesta más concentrarme. No os confundáis, siempre he sido muy de soñar despierta, de pasarme horas (y más horas) imaginando vidas paralelas que, si no eran perfectas, al menos eran más satisfactorias. Sin embargo, eso ha ido a peor, y ahora eso de estar una hora entera estudiando o leyendo, sin mirar el mail o atender a algún mensaje de móvil se ha convertido en tarea imposible.

Y sí, lo sé, a ti te pasa lo mismo. 

El problema real no es que estemos mirando a las musarañas y pensando en fanfic otras cosas. El problema es que tenemos acceso a millones y millones de nuevas maneras de perder el tiempo. ¡Culpemos a Internet! Tenemos acceso a millones de sitios de Internet, a miles de tweets, a cientos de actualizaciones de Facebook de nuestros amigos. Y claro, esa sobrecarga de información hace que nos cueste más concentrarnos.

No te preocupes, de verdad. No llores. A todos nos ha pasado alguna vez. 

A mí me ha pasado hace dos minutos, sin ir más lejos.

Es cierto que no estoy en mi mejor momento, y la concentración en este instante brilla por su ausencia en mi vida. Curiosamente, al ser un problema emocional-sentimental, he vuelto a mis musarañas. Nada de Twitter, Facebook, o A ver si veo alguna foto nueva de Rory McCann. En este caso, me temo que el problema está en mi mente, y sí, es un problema gordo.

Para el problema de la dispersión, este capítulo nos propone el Mindfulness, también conocido como atención plena. El mindfulness es todo lo contrario a soñar despiertos. Y es difícil, oigan. Yo no sé la vuestra, pero mi mente no para. No digo que esté pensando en cómo refutar hipótesis sobre geometría no euclidiana. Ni mucho menos. Pero cuando me pongo a fregar los platos, a quitar el polvo o a prepararme un batido mi mente suele estar vagando por ahí.

A veces, mi mente vaga incluso cuando estoy escribiendo, o viendo una película, o haciendo uno de esos millones de cursos gratuitos que hay por Internet. No suelen ser cosas importantes, bueno, ahora mismo sí, pero ya os digo que es un momento muy delicado. 

El mindfulness, por el contrario, nos propone dedicar toda nuestra atención a lo que estemos haciendo en este momento. Escribir un post, fregar el suelo, ver una capítulo de una serie... Concentrarnos en lo que estemos haciendo en ese momento y no divagar más de lo necesario. No sé a vosotros, pero a mí me resulta muy difícil... 

Dejando de lado  los supuestos beneficios para el cerebro (?), la principal ventaja que le veo al mindfulness es que tardas (o al menos deberías) mucho menos tiempo en hacer las cosas que debes hacer y así te queda mucho más tiempo para lo que de verdad quieres hacer. Si tengo que escribir un post y paro cada cinco minutos para buscar fotos de buenorros información no relacionada, es evidente que voy a tardar más en terminarlo. En vez de, no sé, pongamos media hora, voy a tardar una hora entera. Es decir, en el mismo tiempo podría escribir dos artículos. O escribir uno y pasar la siguiente media hora haciendo algo que también tenga que hacer, como contestar mails. 

O para lo que vosotros queráis, vaya. 

Concentrarse en lo que estamos haciendo en un momento concreto tiene sus ventajas, no voy a ser yo quién lo niegue. Y sí, mucho mejor tener Facebook, Twitter, Gmail y todo lo demás cerrado mientras estamos trabajando. Ojo. Lo mismo digo para cuando estamos contestando mails y a la vez estamos mirando las estadísticas del blog...

El caso es que me esfuerzo. Aunque no lo parezca, aunque os de la sensación totalmente contraria, me estoy esforzando muchísimo en centrarme y no estar tan dispersa. Así, me obligo a escribir, a leer, a estudiar, a ver películas, series o lo que sea, y todo por no estar dándole vueltas en la cabeza a un tema que, por desgracia, está demasiado presente en mi mente como para poder olvidarme totalmente de él.  

Para la semana que viene nos toca la hipersensibilidad, o lo que es lo mismo, un capítulo enterito dedicado a la susceptibilidad. Y es que a veces nos sentimos mal por las cosas más tontas... Los deberes para la siguiente semana son los siguientes:

1. La misión de esta semana es no ofenderte por la actitud de nadie a no ser que se destape un conflicto de importancia.

2. Dejarás de interpretar lo que los demás creen que opinan de ti para prestar atención sólo a los hechos relevantes: palabras y hechos.

3. Evita en lo posible a aquellas personas que tienen la habilidad de sacarte de tus casillas. 

Y vosotros... ¿Cómo lo hacéis para evitar estar tan dispersos? ¿Cómo conseguís focalizar? 

lunes, 13 de enero de 2014

El secreto para escribir un best seller ¡Ahora con más fórmulas!

Está calculando las probabilidades de éxito de tu novela
No es que este tipo de noticias sean una novedad. Ni mucho menos. Es raro el día que no encontramos artículos prometiendo enseñarte todos los secretos para conseguir aquello que deseas, algunos más fiables que otros. Desde cómo preparar una paella perfecta o cómo ser el más ligón de tu clase de 2º de ESO. Por supuesto, la literatura no se queda atrás y no es raro encontrar de vez en cuando artículos que te ofrecen la fórmula casi exacta para escribir una novela de éxito.

No, este no es uno de esos artículos.

La noticia viene porque unos científicos de la Universidad Stony Brook de Nueva York (no... yo tampoco la había oído en mi vida) han dado con un algoritmo que permitiría en un 84% predecir un éxito literario. Toma ya. El método utilizado se llama estilometría estadística, y analiza con métodos matemáticos el uso de las palabras y la gramática.

Sí, yo me he quedado igual.

El artículo salió el pasado jueves en el Daily Telegraph y aquí estamos todos como locos contando palabras e intentando convertirnos en el nuevo Dan Brown o Stephenie Meyer, porque sí, todos queremos escribir obras maestras, pero lo de recibir millones en tu cuenta bancaria todos los meses tampoco está tan mal. ¿Cómo conseguirlo? Los lumbreras estos nos dan una serie de pautas.

Nos dicen (y os aseguro que no se sonrojan lo más mínimo al hacerlo) que son factores como el interés, la novedad, cuánto enganche la historia o el estilo de escritura lo que determina su éxito. Y digo yo que para decirme eso no me hacen falta las matemáticas.

De hecho, no me hacen falta para nada, vivo muy bien sin ellas, gracias.

Como han analizado unas ochocientas obras, desde grandes éxitos de la literatura hasta los bajos fondos de Amazon, se supone que algo en claro habrán sacado sobre lo que NO hay que hacer. Si nos fijamos sólo en factores léxicos nos dicen que las obras que menos éxito han tenido suelen utilizar más verbos y adverbios que los best sellers. Esto no es nuevo, todos conocemos las sabias palabras de Stephen King:

El camino al infierno está pavimentado con adverbios.

Y a él no parece haberle ido nada mal... En cualquier caso, los propios científicos aseguran que hay un margen de error para eso que llamamos suerte y que a veces nos da una buena sorpresa (y a los editores también, claro). Me imagino que para obtener todos los datos y ahondar en el tema tendríamos que leer el informe completo, y luego comenzar a seguir los consejos al pie de la letra, y nunca mejor dicho.

O no. Podríamos pasar olímpicamente de este tipo de artículos y seguir escribiendo como nos salga del alma, porque, total, eso de las reglas nunca ha ido con nosotros, y nos gusta mucho, muchísimo más ir a la aventura, y pelearnos luego con agentes y editoriales que se atreven a decirnos que nuestros libros no son lo suficientemente buenos para ellos, y acabar llorando en el sofá agarrados a una almohada.

Es que somos gente muy valiente. 

viernes, 10 de enero de 2014

Murakami Festival ¿Es la literatura el nuevo rock?

Psicodelia Rock Cool Author

Veía hace unos días, en ese patio de vecinas mañanero que es Twitter, que mañana sábado 11 de Enero se celebra en Ámsterdam el Murakami Festival, y la verdad es que me he quedado un poco descolocada. Y mirad que últimamente me están dando cada noticia que es hasta complicado sorprenderme. Pues bueno, lo han conseguido, qué se le va a hacer.

Y es que, sinceramente, con ese título, esperaba algo más. El Murakami Festival es y no es a la vez una oda de amor al escritor japonés. Es, sobre todo, una fiesta para reunir a todos sus devotos lectores alrededor de la publicación de su último libro, Los años de peregrinación del chico sin color. En España se puso a la venta el pasado Octubre, pero es justo ahora cuando se publica en Holanda.

¡Soy superfamoso!
El Murakami Festival es, ni más ni menos, que un gigantesco club de lectura dedicado a su último libro. Digo ni más ni menos porque con ese título grandilocuente uno esperaría, ya no sólo la presencia del autor, también, no sé, alguna que otra charla, o conferencia o algo más que gente leyendo un libro que va a salir a la venta al día siguiente.

No me malinterpretéis. No tengo nada en contra de los clubs de lectura. Muy al contrario, creo que es genial poder compartir tus opiniones con otros lectores, pero en fin, es sólo que me esperaba algo más de un evento que se publicita casi como un acto de amor desesperado por un autor concreto.

Lo que me lleva al segundo punto de mi pensamiento, por lo natural vago y difuso. Veo cada vez más este tipo de eventos y/o celebraciones alrededor de autores que son auténticos ídolos de masas. Creo que Neil Gaiman es el paradigma del autor que se comporta como una estrella de rock. Se prodiga en actos públicos (de pago, por supuesto) y no pestañea en vender su imagen al más puro estilo Mario Vaquerizo.

Soy tan famoso que hasta salgo en Los Simpsons

Ojo, me encanta Neil Gaiman como escritor. Lo de su faceta pública ya es otro tema, pero si la gente paga y le hace ilusión no voy a ser yo la que lo critique. No hace nada malo, al fin y al cabo. Todos somos libres y bla bla bla...

El caso es que veo que cada vez más escritores cruzan ese tenue frontera que hay entre la sana autopromoción y status casi místico de estrella literaria. No me parece mal. Creo. De hecho, creo que me resulta hasta gracioso, pero a la vez también me resulta extraño. No sé si es que yo estoy tan metida en el mundillo que no me doy cuenta de muchas cosas pero... ¿realmente se han convertido los autores en las nuevas estrellas del rock? ¿o es algo puntual y que, en realidad, a nadie más que  a cuatro frikis le importa?

Tengo serias dudas, la verdad.

miércoles, 8 de enero de 2014

Por un 2014 muy literario... ¡Calendarios para escritores de Literautas!

Tu calendario IMPRESCINDIBLE para este año

Tenemos un año nuevo por delante. Limpito, a estrenar. Va a sonar a perogrullada, pero un año tiene muchos días, y ocurren muchas, muchas cosas. Algunas nos ponen una sonrisa en la cara y otras nos dejan hundidos en la miseria emocional. En mi caso, 2013 podía haber si un muy buen año, pero en los dos últimos meses la cosa se torció de una manera espantosa.

No os doy la brasa porque sí, no os creáis. Todo este rollo va para deciros que hay cosas que puedes controlar y cosas que no. Y aunque os parezca, again, una perogrullada, es algo que con mi alma de Reina del Drama  me ha costado entender. Como hay cosas que me hacen infeliz pero no puedo controlar, estoy poniendo todo mi esfuerzo en las cosas que SÍ puedo controlar y además me hacen feliz.

Escribir es una de ellas. Para el blog, relatos cortos, novelas interminables o fanfic absurdo. Me gusta escribir, y aspiro a escribir más y mejor cada día. Y para ello os traigo un regalito que no, no lo he hecho yo, si no los geniales amigos de Literautas: Calendarios para un 2014 lleno de literatura. 

Estos calendarios para escritores son de esas cosas que no te esperas y te alegran el día. Son totalmente GRATIS y nos ayudan no sólo a saber el día en el que vivimos (muy útil en mi caso, que vivo apenas sin referencias externas), también a organizarte mejor a la hora de escribir. Y eso, gente, NUNCA está de más.

Tienen disponibles dos modelos diferentes, un calendario de pared y otro de mesa, que podéis descargaros en su versión con o sin las fechas de su taller literario gratuito (muy recomendable también), con un diseño limpio y con citas sobre el arte de escribir. Además, este año tienen un Planificador mensual que me vuelve loca, pero loca de verdad, en el que podremos apuntar nuestros objetivos semanales y ver si nos portamos bien o merecemos algún que otro castigo...

En resumen, unos calendarios realmente molones y lo mejor de todo, muy útiles, y además gratis. Mejor imposible. Estoy segurísima de que me van a resultar de gran ayuda en este año que empezamos. Un año que, al margen de todo lo demás, espero que esté lleno de mucha y muy buena literatura.

¡Gracias, chicos! 

martes, 7 de enero de 2014

Semana 14: El Miedo

Esto sí que da MIEDO
Vuelta a casa. No, no acabo de volver, eso fue hace poco más de un mes. Sin embargo, con todo el lío de las fiestas por medio, es ahora cuando empiezo a ponerme al día con mis asuntos pendientes. Y uno de estos asuntos muy pendientes es, sin ninguna duda, continuar con el repaso semanal a La dieta espiritual de Francesc Miralles. Más de ocho meses han pasado desde el último capítulo, pero nunca es tarde para retomarlo donde lo dejamos.

Y lo dejamos, precisamente, en el polémico tema del Miedo.

Tengo que confesaros que soy una persona miedosa. No a las cosas físicas, lo mío es más mental que otra cosa. No me dan miedo los animales, ni las enfermedades. No me da miedo la muerte, aunque sí me asusta el dolor físico, pero no es algo en lo que piense muy a menudo. Me gustan las historias de terror, y puedo dormir sola en casas en medio de la nada sin que se me altere el pulso.

No, bizcochitos míos, lo mío es más complicado. Y, a la vez, tremendamente común. A mí me da miedo lo desconocido, las situaciones en las que toda  tu vida, tal y como la conocías hasta ese momento, tal y como esperabas que continuara, da un vuelco.

De repente tienes que enfrentarte a un montón de cosas, de pequeñas situaciones que creías que tenías controladas pero que al final resulta que no lo están tanto. Me da miedo el futuro, esa es la verdad, a no encontrar un trabajo, a no estar con la persona que quiero, a no poder hacer mucho (o en algunos casos nada) por conseguir lo que de verdad quiero.

Porque, amigos, la mayoría de las veces el miedo va a unido a la pérdida. A perder el trabajo, a perder a la pareja, a perder tu casa, la forma de vida a la que estás acostumbrado... Digan lo que digan es difícil enfrentarse a esos miedos, aunque la mayoría de las veces hay que hacerlo.

Hay que distinguir, son embargo, entre el miedo que sentimos cuando nos anticipamos a algo y el miedo que sentimos cuando lo peor que nos temíamos ha ocurrido. Ejemplo práctico: tengo miedo de perder mi trabajo, porque en mi empresa ya han despedido a varias personas y puedo ser la siguiente VS me acaban de despedir de mi trabajo y no tengo ni idea de cómo lo voy a hacer para pagar la hipoteca.  El primero podemos intentar evitarlo y no pensar demasiado en ello; el segundo... bueno, creo que es bastante natural, aunque estoy de acuerdo en que no lleva a nada.

Mi situación personal es ahora mismo muy distinta a la que era hace tres meses, por varios motivos, y, sinceramente, tengo miedo. Bien es cierto que, para lo que realmente me preocupa no puedo hacer nada, porque no depende de mí, pero aún así no puedo evitarlo. Sí, lo sé, es estúpido y muy absurdo preocuparme por algo si no puedo hacer nada para solucionarlo, pero qué queréis que os diga, yo soy así... 

Os puedo asegurar que hago un esfuerzo consciente por no tener tanto miedo, especialmente a cosas que yo no puedo cambiar. Respiro hondo, leo libros, escribo, veo series o películas y, en general, intento desplazar de mi mente la preocupación. La mayor parte del tiempo lo consigo, pero hay veces que fracaso estrepitosamente... ¿algún consejo?

Como siempre, tenemos deberes para la semana que viene, no os creáis que por ser el primer día de la vuelta al cole os ibais a librar. El tema de la semana que viene es muy, pero que muy interesante: La dispersión.

1. A partir de hoy mismo, establecerás unos horarios de desconexión de teléfono, mensajes, correos electrónicos y redes sociales. Como muy tarde, una hora después de haber llegado a casa debes apagar estos aparatos que reclaman tu atención, y no los conectarás hasta la mañana siguiente.

2. Evita por encima de todo llevarte a la cama el smartphone, la tablet o el ordenador portátil.

3. Mientras trabajes, mantén apagado Facebook, Twitter y cualquier otra red social que distraiga tu atención, a no ser que forme parte de tu tarea. No atiendas tampoco a los mensajes de WhatsApp.

4. Para responder cualquier mensaje personal, reserva dos momentos al día (por ejemplo, a la hora del desayuno y al llegar a casa) y evita estar alerta el resto del tiempo. 

Y vosotros... ¿a qué le tenéis miedo? 

viernes, 3 de enero de 2014

Mi carta a los Reyes Magos 2013

He sido buena, pero no TANTO

Sé que voy un poco justa, y que esto lo debería haber publicado hace, como mínimo, un par de semanas, para que os diera tiempo a prepararos y tal. Como no lo he hecho, y ya sabéis como soy y me queréis igualmente, vais a tener que daros prisa...

Y así, sin más, procedo con mi lista de regalos que me gustaría encontrarme a los pies de la cama la mañana del día 6. La mayoría son absurdos y/o inútiles, pero no es algo que a estas alturas os sorprenda...


Paleta de ojos The Essentials de Clarins.

La necesito. Bueno, no, en realidad no la necesito, pero esta paleta de sombra de ojos me tiene loca desde que la vi. Que en realidad ya tengo esos colores (o muy parecidos) y tengo dos cajones que literalmente no puedo cerrar por la cantidad de juguetitos que acumulo pero NO IMPORTA. Es tan bonita... Además, los ingredientes son naturales y con su venta se favorece la reforestación en Brasil. 

No lo hagáis por mí, hacedlo por los pobre arbolitos... 

Kidle Fire HD 7" 

Esto sí que no lo necesito. O sea, no de no, pero reconozco que babeo un poco cada vez que lo veo. Ya tengo un iPad, un netbook, un portatil que funciona cuando quiere, y un e-Reader Kindle, de modo que necesario, lo que se dice necesario... pues no. También os digo que me ha sorprendido al mirar el precio buscando el link, porque hace cosa de un mes y algo estaba a 99 euros, aunque puede que fuera la generación anterior, ya no os lo puedo asegurar...

Móvil

Por desgracia, esto sí que lo necesito. El mío, un Galaxy mini, ha pasado de tener sus malos días a ser francamente insoportable. Va tirando, más o menos, pero en breve va a ser reemplazado y él lo sabe... Por pedir, podéis regalarme el iPhone rosa, que es una monada y ¡es rosa! Eso sí, el precio es bastante prohibitivo...

The Literary Gift Company

Cualquier cosa de esta tienda. Y cuando digo cualquier cosa es, literalmente, que podéis comprar lo que sea que me va a gustar seguro... 

Especial de Navidad de Sephora

Ah, aquí tenemos un problema... Sephora saca cada año una edición especial de sus geles para Navidad, y resulta que las tengo todas, o casi... ¿El problema? Que era mi ex quien me lo regalaba y era ya una especie de tradición. En fin, qué se le va a hacer, son malas fechas...

Zapatos 'Claremont' de Sebago

Tampoco son una necesidad pero os digo, sin ningún tipo de duda, que los amo y adoro. No pueden ser más bonitos... Me vienen bien en cualquier color, pero me gustan especialmente los Cinnamon ;)

Trapitos de Modcloth

No sé si la conocéis, pero esta página tiene la colección de trapitos más bonita que he visto en mucho tiempo, además de un montón de chorradas cuquis de esas de las que te enamoras en la tienda y luego acaban cogiendo polvo en el escritorio. ¿Una pista? Prefiero vestidos a tops y faldas. De nada. 

Libros & Té

Creo que no hay mucho más que añadir... ¿verdad?

Fanfic

Porque me queréis mucho pero no tenéis dinero. No importa. El fanfic puede solucionarte el apuro. Cualquier cosa con Severus Snape, Sandor Clegane y (sigh) Tig Trager me vale. Si son con sus respectivas marysues, tendréis puntos extra de amor. 


Y ya está. Os prometo que he sido buena, muy muy buena...